No, no y no
Salenas cronopio cronopio a todos ustedes.
De nuevo nuestra cita con el Gran Cronopio no nos defraudará, un pasito más en humanizar la figura del gigante barbado que durante tanto tiempo ha estado encerrado entre papel y mecanografía. Salta de sus libros para plantarse aquí, en este aula, no ya en persona pues de pachucho está muerto. Sin embargo si que perdura su voz, esa que arrastra en su deje mil cuentos he historias que escaparon en su día a la tiranía de la imprenta.

Atiendan a este que ahora les ofrecemos, un precioso cuentecito sobre paseos, insectos y corbatas amarillas. No dejen de prestar atención a su entrada, en donde expone su punto de vista acerca de los cuentos en voz alta, o lo que hoy llamaríamos audiolibros. Personalmente prefiero el primer nombre. Este es un asunto interesante a tratar: la lectura en voz alta, un paso atrás en la evolución del hombre, que piensa que condenar la lectura a la vocecita interior que a todos nos rebota dentro de nuestras cabezas es un avance que nos beneficia. Cuando en verdad estamos convirtiéndola en algo insulso falto de matices, de tonos, de énfasis y, en fin, de pasiones. ¿Ustedes que piensan al respecto?
Disfruten del cuento y… participen.
Saludos, les dejo con el Gran Cronopio…
Atentamente:
E. Infante Rojo
Dir. de la Escuela Cronopia
